El nuevo Zar regulatorio de Obama
Hace algunos días se ha confirmado la noticia que el recién electo Presidente los Estados Unidos Barack Obama ha propuesto en el cargo de director de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de la Casa Blanca al destacadísimo profesor de la Universidad de Harvard y prolífico autor Cass Sunstein. Debiendo confesar mi predilección por la lectura de los libros y papers de Sunstein, el caso es que se trata de una de las figuras académicas más destacadas, prolíficas y citadas no solo en Estados Unidos sino que en el cada día más globalizado mundo de la enseñanza legal. Cass Sunstein fue profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chicago por 27 anos hasta su reciente traslado a Harvard, ha escrito más de 20 libros sobre Derecho Constitucional, Teoría del Derecho y Law and Economics, en su vertiente más orientada al comportamiento de los individuos. La relación de amistad entre Obama y Sunstein viene desde los años en que el electo Presidente ensenaba Derecho Constitucional en Chicago, y con esta nominación, aun cuando se trate de una autoridad con un perfil intermedio, pareciera darse algunas señales importantes. En primer lugar, Obama está consciente que un ingrediente importante de la actual crisis financiera es el regulatorio, en el sentido que los controles fueron ineficientes y que algo más profundo ocurrió en la compleja trama de fiscalización y funcionamiento del mercado financiero americano. En segundo lugar, la nominación de un académico de la altura de Sunstein significa que el nuevo gobierno aspira a integrar en su staff a personas de categoría profesional relevante, a diferencia de lo que muchas veces ocurre en países menos desarrollados y democracias de menor calidad, en que priman la raigambre política y la asignación de cuotas a partidos. En tercer lugar, es de esperar que con la nominación de Sunstein se inicie un proceso de reflexión profunda acerca de la estructura de fiscalización y regulación de mercados en estados Unidos, incentivando un debate más orientado al perfeccionamiento de modelos y no a la búsqueda frenética - y a veces ilusoria - de los responsables de la crisis. La tradicional inclinación demócrata a aumentar los volúmenes regulatorios se puede ver, a primera vista, ponderada por la presencia de Sunstein como el próximo zar regulatorio de Obama, pues siendo un liberal declarado, Sunstein también apoyo algunas nominaciones del Presidente George W. Bush en la Corte Suprema, lo cual da muestra de su moderación. No cabe duda que las democracias consolidadas se fortalecen con la incorporación de académicos de la talla de Cass Sunstein, estableciendo con ello un interesante referente para las futuras designaciones en Chile y el resto de América Latina.
